Mutualismo: líquenes

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  • Introducción

    Durante el segundo ciclo de primaria los alumnos profundizan en el concepto de ecosistema. Analizan cuáles son sus componentes (biotopo, biocenosis) y las interacciones que se establecen entre ellos y entre los seres vivos que lo componen. Aprenden el concepto de cadena alimentaria y el de otras relaciones entre seres vivos, como el mutualismo. Para ilustrar dicho concepto, se suelen mencionar varios ejemplos típicos de la naturaleza, como el que se establece entre las abejas y las plantas con flores, los cuales pueden constituir a su vez maravillosos ejemplos de la exquisita sofisticación del fenómeno de la co-evolución entre especies.

    La Biomedicina, por su parte, nos ofrece otro interesantísimo ejemplo de mutualismo que, en los últimos años, se está mostrando a los científicos con una relevancia cuya magnitud, en relación a la salud humana, empezamos solo a intuir en la actualidad. No es otro que el de la microbiota o flora intestinal. Pensamos que trabajar este ejemplo con los alumnos sería de especial interés pues estaríamos integrando dos bloques de conocimiento específicos de la etapa escolar: “Los seres vivos” y “El ser humano y la salud”. Además estaríamos situando al ser humano en el marco de la propia naturaleza y no como algo ajeno a ella.

    Sin embargo, trabajar experimentalmente con este ejemplo, además de ser inviable por la naturaleza de las muestras que deberíamos emplear, supone dar un salto desde el mundo macroscópico al mundo microscópico, hecho que desgraciadamente cada vez es más difícil en el aula; bien por falta de material, bien por falta de confianza de los docentes…

    Por todo ello proponemos este taller, en el que se realiza la visualización al microscopio de otro de los ejemplos que frecuentemente se mencionan en los libros de texto y que raramente se corrobora experimentalmente en el aula; los líquenes. No se trata, sin embargo, de llevar una muestra preparada previamente y un microscopio para que todos pasen y vean el resultado. Muy al contrario, la que se describe a continuación, es la experiencia llevada a cabo con los alumnos de los centros en los que tuvimos ocasión de desarrollarla.

  • Desarrollo

    – Comenzamos indagando qué saben ya los alumnos sobre las relaciones entre los seres vivos dentro de los ecosistemas. Tras recordar rápidamente el concepto de cadena alimentaria, seguimos profundizando y preguntamos si recuerdan otras relaciones entre los seres vivos de un ecosistema. Dependiendo del curso y del trimestre en el que se desarrolle la actividad, resultará más o menos fácil recordar las relaciones mutualistas entre seres vivos. De no conocerlo, por cualquier motivo, se explica brevemente el hecho de que en la naturaleza, además de “comerse unos a otros” los seres vivos pueden establecer colaboraciones en las que ambos salen beneficiados. Se ponen ejemplos a nivel macroscópico y a continuación introducimos los líquenes.

    – Para continuar, mostramos un pequeño trozo de rama colonizada por líquenes que hayamos obtenido buscando previamente en el suelo de algún parque de la ciudad (en nuestro caso) tras haberse desprendido de un árbol. Preguntamos si saben qué es y esperamos sus respuestas. Algunos responden acertadamente y otros se aproximan diciendo que es musgo, que es un hongo… En ningún caso juzgaremos bien o mal, para no coartar la interacción con los alumnos a lo largo de lo que resta de actividad. Finalmente decimos de qué se trata y comentamos que es un gran ejemplo de mutualismo en el que la unión de dos organismos permite que exista ese ser vivo.

    – A continuación preguntamos si saben de qué dos organismos se trata. Igual que antes, alguno o algunos lo sabrán y otros no. Pero lo interesante es preguntarse o asombrarse de cómo es posible que un liquen este formado por un hongo y alga cuando la idea que tenemos de estos dos seres vivos es tan distinta. Para los hongos, la imagen que tienen es la de las setas que aparecen en el suelo de los bosques, y para las algas, todos tienen la imagen de las que encontramos en las playas a la orilla del mar.

    – Después de aclarar que las setas en realidad están formados por filamentos de células (hifas) que se entrecruzan a modo de red o como un colador (u otro símil, para que lo entiendan) y que las algas que forman el hongo son unicelulares, abordamos el hecho que define a los organismos mutualistas, los beneficios que se aportan el uno al otro.

    – Con dibujos apropiados y algún instrumento como papel de filtro grueso llegamos a comprender, entre todos, en qué se ayudan alga y hongo. Mientras que el alga, mediante la fotosíntesis, proporciona materia orgánica al hongo, éste proporciona humedad al alga.

    – En este momento, después de que entre todos hayamos avanzado, llega un momento importante para el desarrollo del taller. Cuestionar lo dicho hasta ahora. ¿Por qué os creéis lo que os he contado? ¿Y si os dijera que todo me lo he inventado? Algunos dicen que “porque eres el profe”, otros que “también está en los libros”. Esta situación nos sirve para resaltar una de las características que definen a la ciencia y al investigador: dudar y querer comprobar las cosas. No creer porque sí. Y les pregunto que si quieren ver con sus propios ojos el hongo y el alga que forman un liquen.

    – En la segunda parte de la actividad procedemos a preparar la muestra de liquen para verla al microscopio haciendo partícipes a todos los alumnos y reflexionando en cada momento por qué damos cada paso. Si se dispone de tiempo suficiente se puede observar, en primer lugar, la muestra, tal cual está en la rama, en la lupa binocular, para ver la morfología externa del liquen a mayor aumento.

    – Lo más importante en esta parte es que entiendan que si colocamos una pequeña porción de liquen bajo el objetivo del microscopio no veremos nada. Para hacerles comprender esta cuestión, nos podemos referir, por ejemplo, a la imposibilidad de ver algún edificio que se encuentre detrás de unos árboles que se puedan ver desde el aula. Eso nos permite hacerles entender que la luz del microscopio no puede atravesar todas las células que forman el liquen y que, por tanto, debemos extender esas células para poderlas ver correctamente.

    – Para que visualicen en qué va a consistir la extensión, funciona bien enseñarles el puño cerrado de la mano y a continuación abrir la mano sobre una mesa… Rápidamente verán que lo que vamos a hacer es aplastar el liquen. Les proponemos un método simple para preparar las extensiones. Con unas pinzas los alumnos toman un pequeño trozo de liquen y lo depositan en un portaobjetos. A continuación, depositan una gota de agua sobre la muestra y colocan el cubreobjetos, para finalmente presionar y deslizar el cubreobjetos con un dedo sobre la muestra de liquen hasta que se observe que se ha disgregado parcialmente. Y con esto nos vamos al microscopio, para que cada alumno observe su preparación.

    – Llegado el momento de observar los líquenes, explicamos o recordamos en qué consiste el microscopio y, aunque algunos alumnos toman la iniciativa para enfocar, dada la poca experiencia en la manipulación del microscopio, es mejor agilizar esta parte participando más activamente en este enfoque. Eso sí, dejamos margen a la participación, aclarando que cada ojo es ligeramente distinto y que pueden ajustar el enfoque usando el micrométrico.
    Vamos preguntando a los alumnos si son capaces de distinguir las hifas del hongo y las algas y preguntamos que expliquen o dibujen qué es lo que están viendo.

    – Finalmente, para cerrar el taller, hablamos sobre aquello que hemos expuesto en la introducción de este taller. Preguntamos a los alumnos si piensan que en el ser humano se dan estas relaciones de mutualismo con otros seres vivos. Explicamos la importancia de las bacterias que habitan nuestro intestino. Ellas obtienen alimentos y, a cambio, nosotros conseguimos metabolizar ciertos alimentos que el estómago y el intestino no podrían por sí mismos, obtenemos ciertas vitaminas y aminoácidos. Además, contribuyen al correcto desarrollo del sistema inmune y su desequilibrio está relacionado con múltiples enfermedades del ser humano: la obesidad, las patologías cardiacas, autoinmunes…

  • Material

    – Pinzas
    – Pipetas pasteur de plástico
    – Portaobjetos y cubreobjetos
    – Agua
    – Microscopio y lupa binocular

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